“Marge Simpson, un ama de casa treintañera en el siglo XXI”, por José Bocanegra

Marge Simpson

Marge Simpson

Si atendemos a su título, debería dedicar este artículo a hablar de esa estupenda chica americana de treinta y cuatro años con el pelo azul que es Marge Simpson. Sin embargo, no sé bien qué podría decir de ella, teniendo en cuenta que, por algún motivo que escapa a mi conocimiento, mientras el idiota de Homer está llamado a vivir todo tipo de aventuras, parece ser que el destino sólo reserva a esta joven los roles de madre, esposa y ama de casa. Así que escribiré sobre varios aspectos de la serie, en general.

los simpsons 1987

Los Simpsons en el Show de Tracey Ullman, 1987

Cuando en 1987 crearon Los Simpsons, yo tenía diez años, la edad de Bart. Por aquella época la serie rompió la lógica infantil de los dibujos animados y por primera vez se veían en España unos dibujos dirigidos al público adulto. El héroe de la serie era Bart Simpson, no había discusión sobre ello, se trataba de la historia de un niño rebelde, un Daniel el travieso mucho más duro, que se enfrentaba a diario al poder establecido representado en el colegio por el director Skinner y en casa por su padre, un operario calvo y barrigudo de la central nuclear de la ciudad llamado Homer. Bart tuvo tanto éxito que incluso sacó un videoclip con el que lo petó: Do the Bartman.

La familia de Bart era -y sigue siendo- una familia convencional, de las que van a misa los domingos, por lo tanto el rebelde crío representaba la ruptura con todo eso, como de un modo más sofisticado también lo hacía su hermana Lisa, una superdotada intelectual solidaria con las causas humanitarias y ecológicas y con aficiones tan bohemias como leer y tocar el saxo. Frente a ellos, sus padres eran una pareja acomodada que seguían los habituales roles de género: él va al trabajo y luego al bar con los amigotes y ella es la ama de casa, esposa abnegada y madre ejemplar que la parte más puritana de la sociedad espera que sea.

Homer en el trabajo

Homer en el trabajo

Aunque a lo largo de los años, una de las bazas de la serie ha sido repartir el protagonismo de forma coral a distintos personajes, no nos engañemos, la estrella era Bart. Sin embargo, la figura del hombre medio americano encarnada en Homer Simpson le arrebató pronto el estrellato. Al principio, Homer era una caricatura con la que se pretendía criticar a ese perfil medio americano: un hombre simple, mal padre, mal esposo, mal trabajador, un holgazán que solo quiere comer donuts en el trabajo y beber cerveza en el sofá de su casa o en el bar y carga a su mujer con todas las tareas domésticas.

Homer, un borracho glotón

Homer, un borracho glotón

Pero pronto a Homer se le perdonarían todos sus vicios y se proyectarían unas inesperadas virtudes: ahora se trataba de un hombre sencillo pero de buen corazón, capaz de hacer cualquier cosa. Y aquí es donde tenemos que pararnos a ver el curriculum vitae de Homero.

Homer fue astronauta

Homer fue astronauta

Homer entró en la central dentro de un programa del gobierno para personas no cualificadas. En la segunda temporada, promociona a Inspector de Seguridad de la planta nuclear, ganando un salario de 60.000,00 $ al año. No me quiero poner melancólico con este dato, pero si comparamos las condiciones salariales y profesionales con las de España será inevitable. Además de esto, mientras Marge Simpson viste a los niños o hace coladas, Homer llega a acumular 188 empleos en los primeros 400 episodios, entre ellos: boxeador, astronauta, crítico gastronómico, granjero, artista conceptual, guardaespaldas, inventor o escritor.

Marge Simpson, una esposa ejemplar

Marge Simpson, una esposa ejemplar

Sobran las valoraciones, en cuanto a la percepción de género, es obvio que el rol de la mujer en Los Simpsons es secundario y absurdamente tradicional para estas alturas del siglo XXI. Los Simpsons representan un mundo de hombres, la mayoría de los trabajadores de la central, si no todos, son hombres, el alcalde es un hombre, el director del instituto es un hombre… Por otro lado, hay cierta degradación en varios de los personajes femeninos, como la madre de Skinner o las hermanas de Marge.

Me guardo para el final un dato que enlaza con el principio y que motivó hace pocos años que me actualizara respecto a esta serie, que si bien tiene un punto divertido y me ha hecho reír durante décadas, hace años que me empacha y me parece obsoleta. Un día me puse a investigar la edad de Homer y descubrí que el tío tenía mi edad, treinta y ocho años (uno menos cuando escribo estas líneas). Ya no representaba a la generación de mis padres, sino a la mía. ¡Y Marge tiene treinta y cuatro! Una familia en la que sólo trabaja el hombre mientras la mujer apenas sale a hacer la compra y que los domingos van a misa. Han pasado muchos años para Los Simpsons, y hace demasiado tiempo que, herederos de los viejos Picapiedra, son el programa estrella de la cadena más conservadora de nuestro jodido país.

Los Simpsons

Los Simpsons

1 Comment

  1. Enrique Martínez

    febrero 21, 2017 at 8:47 am

    Genial, como siempre!

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