“La ley del deseo, treinta años de melodrama, pop y bolero”, por David Henche
On febrero 8, 2017 | 1 Comments

 

Pedro Almodóvar

Pedro Almodóvar

Ayer, 7 de febrero, se cumplieron treinta años del estreno de La ley del deseo, una de las obras capitales de Pedro Almodóvar y yo nunca tengo claro si fue esta la que me desvirgó en el mundo almodovariano o fue ¿Qué he hecho yo para merecer esto! Lo que sí tengo claro es que La ley… ha sido una película fundamental en mi concepción del cine y la vida.
Algo se cocía en el descubrimiento de mi sexualidad y no soy un caso aislado, somos muchos los homosexuales que nos hemos visto identificados con esta cinta.

Fundación de El Deseo S. A.

la ley del deseo

la ley del deseo

La ley del deseo es el sexto largometraje de Pedro Almodóvar y probablemente la que da comienzo a todo el universo almodovariano, con ella, los Almodóvar fundan la productora El Deseo para tomar las riendas del cine que querían hacer, no obstante si hacemos un repaso de las anteriores, Almodóvar no era un tipo sujeto a convencionalismos.

Hoy Agustín Almodóvar, el hermano pequeño, ha declarado que en la actualidad sería una película difícil de sacar adelante, me temo que tiene razón, vivimos tiempos de corrección política y esto es un navajazo a para la creación artística.

Homosexualidad y Transexualidad

No fue la primera película que trataba la homosexualidad en España, pero es probable que sí fuera la primera que la trata con valentía y sobre todo la normalidad con la que se pudiera tratar este tema en los ochenta españoles.

La película arranca con una escena potente, un hombre en slips restriega su paquete contra un espejo y una voz en off le pide algo. Entonces el actor pronuncia una palabra que, según el director, era la primera vez que se escuchaba en el cine español:

– Fóllame.

Tal vez fuera la primera vez, sí, pero creo que se refiere a que era la primera vez que un hombre le pedía eso a otro hombre.

Más adelante veremos (o intuiremos) una penetración anal o una lección de como se debe besar bien.

Siempre se acusa a Almodóvar de introducir maricones, putas, yonkis y transexuales, en esta película Almodóvar le dio a Carmen Maura uno de los papeles más potentes de la filmografía del director y uno de los que más cariño tiene la Maura, el de Tina, una mujer “hecha a sí misma” y que protagoniza aquella escena en la que es regada en una calurosa noche de agosto:

– ¡Riégueme!

Para rizar el rizo, el personaje de la transexual estaba interpretado por una mujer biológica y el de la mujer biológica por una mujer transexual, Bibiana Fernández, Bibi Andersen en aquellos días.

¡Riégueme!

¡Riégueme!

 

 

Cine dentro de su cine y teatro.

Almodóvar es muy dado a autorreferenciarse y si estamos atentos podemos encontrar (de las situaciones más bizarras) en sus películas el germen de otras. La ley del deseo, de un modo u otro, es la hermana mayor de La mala educación. Pablo Quintero (Eusebio Poncela) es un director de cine, predecesor del Enrique Goded (Fele Martinez) de La mala educación y Tina (Carmen Maura) guarda similitudes con Zahara (Gael García Bernal), ambas actrices y mujeres transexuales con algún tipo de relación más allá… con los curas de su infancia.

Además Almodóvar siempre ha declarado su amor por el teatro y aquí homenajea a Jean Cocteau con un montaje de La voz humana. Este tipo de subtramas o micro cortos son típicos del cine de Almodóvar, aquí, además utiliza Ne me quitte pas de Jacques Brel en la voz de la cantante Maysa de forma que es inevitable que se le pongan los pelos de punta a uno.

Melodrama… POP! Y el bolero

Ya en ¿Qué he hecho yo para merecer esto!, Matador y sobre todo en Entre tinieblas, se observa el gusto por el melodrama de Almodóvar, pero es quizá la película que nos ocupa, la más Douglas Sirk y más entregada a esos diálogos más grandes que la vida propios del género, con su tono post moderno y pop.

Almodóvar y los boleros van unidos pero es Lo dudo, ese bolero de Los panchos el que marca el tecleo acompasado de Eusebio Poncela mientras escribe la carta que quiere recibir de su amante Juan (Miguel Molina), debo decir, con algo de sonrojo que yo lo he utilizado en momentos de bloqueo. Ayuda. Y que una vez (más sonrojo), de manera soterrada, me atreví a pedirle a un novio que me escribiera esa misma carta.

El thriller

Pero no solo de melodrama o comedia disparatada vive el hombre. Suele pasar desapercibido para los profanos, pero en casi todas las películas de Almodóvar hay un caso policial, Hitchcock es otro de los referentes del director, en esta también, es Antonio Banderas el que enciende la mecha -quema la camisa- y se encarga de llevar el peso de esta parte.

Madrid neoyorkino

Se suele decir que, como hace Woody Allen con Nueva York, Almodóvar es el mejor retratista de Madrid y aquí pinta la ciudad con los mismos claro oscuros que el pintor Edward Hopper hacía en sus cuadros sobre lugares públicos o habitaciones privadas.

Comments1
alice Posted febrero 8, 2017 at3:21 pm   Responder

mi preferida siempre es: tacones lejanos, me encanta ,la puedo ver millones de veces y me emocionare otro millón mas :))

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